Una breve entrada para lanzar un flash sobre un gran tema pendiente, la relación entre la música y la danza. El pasado 25 de septiembre “France musique” (el equivalente a nuestra “Radio Nacional Clásica”) en una especie de jornada (¿homenaje?) intensiva dedicada al nuevo director musical de la Ópera de París, Sthépane Lissner, ha contado en su programación -emitida en directo desde la Ópera Bastille- con una hora dedicada a la danza a través de una entrevista hecha a Élisabeth Platel, la actual directora de la Escuela de Ballet de la Ópera de París.

Las consiguientes actuaciones en vivo -con un buen programa de música y ópera- han tenido una pequeña actuación de las alumnas de la Escuela.

Ensayo de las alumnas de la École. Fotografía de @operadeparis

Ensayo de las alumnas de la École. Fotografía de @operadeparis

Además de responder a las habituales preguntas sobre la prestigiosa Escuela (¿de qué nacionalidad son los alumnos?, ¿es la escuela del Bolshoi más grande que la de la Ópera de París?, ¿cuántas horas dura la jornada de trabajo?) la directora ha hecho hincapié en la particular musicalidad de la escuela francesa, así como en la necesidad de adaptarse a los matices que el repertorio musical, cambiante porque está vivo, va vertiendo sobre la danza. Por su parte, Sthépane Lissner ha señalado la relevancia del histórico trabajo conjunto de bailarines y músicos, así como la importancia de tener músicos con una formación que les permita estar preparados para tocar las necesidades de la danza.

Tras un momento anacrónico que nos hace olvidar cualquier matiz contemporáneo en el que pueda existir la música para danza fuera del repertorio, o incluso la danza sin música (algo que sobre todo Sergio Lifar defendió durante su candidatura a director de la Ópera), las alumnas de la Escuela bailan un extracto de “Las Sílfides” con música de Chopin tocada al piano, una pieza que, como apunta Élisabeth Platel, es “tradicionalmente francesa”. No sabemos muy bien qué es la tradición -ni si incluye o no una necesaria compañía entre música y danza, ni de qué manera -pero sí sabemos que sus directores la defienden con uñas y dientes, y que las niñas, ajenas a tamaña polémica, bailan encantadoras.

La entrevista completa puede escucharse en este podcast, con el sonido de las brillantes puntas de las petit-rats: http://www.francemusique.fr/player#

También se pueden ver algunas fotos que no muestran el escaso público que había en el Anfiteatro de la Ópera Bastille, un gran contraste con la noche Kylián que tan sólo un día antes nos ofreció el “Teatro de los Campos Elíseos” en una ciudad que parece tener monopolizada a la “gran danza” en dos únicos teatros.Opera2

Fotografía de @operadeparis

Fotografías de @operadeparis

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